Pocos casos de trastornos asociados a la edad habría hace un par de siglos, ya que la esperanza de vida era mucho menor.
El hecho de que la población envejezca cada vez más, implica tanto una reorganización económica, social y sanitaria, como una necesidad de investigar sobre todos aquellos aspectos relacionados con estas nuevas enfermedades emergentes. Es en este contexto donde debemos introducir el concepto de RESERVA COGNITIVA, planteado a raíz de los recientes descubrimientos en el ámbito de las demencias.
La reserva cognitiva es un término, aún bastante difuso, que alude al almacén de recursos cognitivos al que cada persona va dando forma a lo largo de su vida y que está modulado por aspectos tales como los años de educación, la profesión, las actividades de ocio, el estilo de vida e incluso la genética. Creemos que es necesario concretar esta definición ya que asegurar que la formación académica, el ejercicio físico, la dieta, la experiencia, los hobbies y la carga genético-familiar influyen sobre el desarrollo de enfermedades degenerativas, resulta demasiado amplio, desorganizado e inespecífico. No obstante, no seamos tan exigentes y confiemos en que futuras investigaciones lo delimiten correctamente.
El término de reserva cognitiva, va acompañado de otro denominado RESERVA CEREBRAL que se refiere a características individuales como son el tamaño del cerebro, el número de neuronas y de sinapsis que realizan. Conviene mencionarlo pero, por ahora, no profundizaremos en él.
Hasta aquí, no parece que estemos hablando de nada novedoso o desconocido. Lo más interesante es, que aquellas personas mayores con demencia y una elevada reserva cognitiva tardan más tiempo en mostrar problemas de memoria, atención y lenguaje que aquellas con baja reserva.
Esto da lugar a un sinfín de preguntas: ¿Puede la reserva cognitiva evitar la aparición de demencias? ¿Puede curarlas una vez diagnosticadas? ¿Se puede entrenar aunque la persona sea mayor? ¿Cómo influye a la hora de rehabilitar las funciones alteradas? Aunque la reserva cognitiva puede ser la puerta hacia la utilización de nuevos planteamientos y herramientas, todo parece indicar que retarda los síntomas que acompañan a las demencias pero no evita que éstos aparezcan. Me planteo si, este nuevo término coje...
Elena Solesio Jofre de Villegas
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