¡La mezcla es realmente buena! Si además disponemos de un buen presupuesto para gastar… aún mejor.
La cuestión es que, en ocasiones, se convierten los meses de julio y agosto en un “atracón” de actividades gratificantes que no se unen a las realizadas el resto del año. Es como si sólo se pudiera uno divertir en verano. Cuando esto es así, la vuelta al trabajo tras las vacaciones se hace más dura. Es importante realizar ciertas actividades que nos mantengan entretenidos y divertidos durante todo el año, de esta manera, el estado de ánimo, la motivación para el trabajo y la tolerancia al estrés mejoran.
Podríamos decir que las personas tenemos un punto de simplicidad claro en algunas áreas. Lo que hace que seamos felices, o por lo menos lo que nos mantiene ilusionados en el día a día, son las pequeñas cosas. Se puede ser feliz sentado en una piedra en la plaza del pueblo, o conduciendo un Ferrari, lo importante es romper las rutinas cotidianas con cierta regularidad y si es posible planteándonos actividades que impliquen algún tipo de reto para que podamos medirnos y ver nuestras capacidades y limitaciones. Estas actividades pueden ser moderadamente estresantes, pero lo justo para que no tengamos que estar anticipando en exceso el momento de realizarlas, o el resultado final que alcanzaremos.
El ocio es una forma de desconexión que si bien puede ir asociado a descanso físico, su utilidad psicológica está especialmente centrada en favorecer en las personas una ruptura con otras actividades realizadas cotidianamente. En sí, “cambiar” ya es terapéutico. De hecho, cuando uno siente que está cansado o aburrido de su cotidianeidad es más importante que haga cosas diferentes, aunque impliquen esfuerzos físicos, que pasar muchas horas tumbado en la cama o en el sofá. La mente descansará más y el beneficio personal también será mayor.
Yo mismo, en consulta, cuando valoro el estado de una persona, además de otros aspectos pongo especial atención en el ocio. Siempre es, junto a los apoyos sociales, un factor protector y que implica, de cara a la evolución, un mejor pronóstico al final del tratamiento.
Quienes no estén acostumbrados a crear opciones de ocio en sus vidas, si se ponen a ello les costará, e incluso dudarán de la utilidad del esfuerzo. Puede darse el caso además, de personas qu...
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