Aunque durante mucho tiempo se ha pensado que no era posible, lo cierto es que la depresión infantil existe con una incidencia de un 8-10% en la población infantil.
Los cambios sociales y los avances tecnológicos, están aportando grandes beneficios al ser humano, pero no podemos obviar, que también influyen en el incremento de trastornos emocionales.
En el caso de las depresión infantil, el ritmo acelerado al que nos vemos sometidos (se descansa menos, menor tiempo de ocio, más actividades que desarrollar en el mismo tiempo...), los cambios en la estructura familiar (familias monoparentales, separaciones...), incorporación de la mujer al trabajo y cambios en las funciones que desempeña (los niños pasan más tiempo solos, son cuidados por abuelos o personas ajenas a la familia...), son algunos de los factores que influyen en la misma.
La depresión infantil no es tan diferente a la de los adultos. Es una situación afectiva de tristeza con intensidad y duración mayor de lo que cabría esperar en un niño/a, un estado de ánimo, una alteración del estado emocional, caracterizado por la tristeza, el decaimiento, la apatía. El niño/a tiene pensamientos y sentimientos negativos, poca energía, dificultad para disfrutar de las pequeñas y grandes cosas.
Se habla de depresión mayor cuando los síntomas son mayores de 2 semanas, y de trastorno distímico, cuando estos síntomas pasan de un mes.
Los síntomas que pueden aparecer y que difieren más de los que caracterizan la depresión del adulto, son la agresividad, los cambios en el rendimiento escolar, dificultades de relación social y quejas somáticas. Son alertas, a través de las cuales los niños tratan de transmitir que no se encuentran bien, que algo falla, aunque les cueste ponerle nombre, dada su dificultad de identificar y explicar a los demás y a sí mismos los problemas emocionales por los que pasan.
¿Cómo darnos cuenta de lo que pasa?
Realmente no es tan sencillo darse cuenta de que nuestro hijo está deprimido, ya que además de la dificultad, ya comentada, del niño para identificar y expresar sus emociones, se une que los sínt...
Lorena López Muñoz, Editora y Coordinadora de la sección de Educativa
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